La halitosis hace referencia
a un mal olor del aliento, que en numerosas
ocasiones va acompañado de lengua
amarillenta y con aspecto de suciedad. Suele
estar causada por una escasa higiene bucal
o fumar, aunque en muchas ocasiones también
está asociada a otras enfermedades
como gingivitis, amigdalitis, insuficiencia
hepática, estreñimiento y
algunos tipos de cáncer.
Hemorroides
Se trata de venas varicosas
que aparecen en el recto (hemorroides internas)
y alrededor de la pared del ano (hemorroides
externas). La causa más frecuente
es una tensión prolongada en los
músculos de la pared abdominal al
levantar pesos excesivos, por esfuerzos
realizados durante la defecación,
en personas obesas o que pasan mucho tiempo
sentadas y durante el embarazo. Las hemorroides
pueden sangrar, producir dolor y picor en
el ano.
Hernia de hiato
Parte del estómago
se desliza a través del diafragma
a la cavidad torácica originando
ardor, reflujo y dolor. La aparición
de la hernia tienen gran relación
con la obesidad, coger pesos desde el suelo
y abusar de las comidas copiosas y flatulentas.
Herpes simple
Infección causada
por el virus del herpes simple (VHS) que
afecta preferentemente a la piel y al sistema
nervioso, y que habitualmente produce pequeñas
vesículas llenas de líquido,
transitorias, irritantes y a veces dolorosas.
Herpes zóster
Infección aguda causada
por el virus de la varicela-zóster
(VVZ) que afecta fundamentalmente a adultos
y que se caracteriza por el desarrollo de
erupciones cutáneas vesiculares dolorosas
que siguen el trayecto de los pares craneales
o de los nervios raquídeos inflamados
por el virus.
Hidropesia
La hidropesia o retención
de líquidos en los tejidos consiste
en la acumulación anormal de líquido
en un tejido o cavidad corporal (abdomen,
tobillos, muñecas, brazos...). Este
síntoma es consecuencia de un mal
funcionamiento de las funciones digestivas
y eliminadoras de los riñones y de
la piel de la persona que la padece. Si
la cantidad de líquido es mucha,
puede producir trastornos en el corazón
y pulmones, debido a la presión que
se ejerce sobre estos órganos. Son
causas de esta enfermedad los trastornos
circulatorios, enfermedades del corazón,
riñones, hígado, deficiencias
de vitaminas y mal funcionamiento del tiroides.
Hipertensión
Trastorno común caracterizado
por un aumento en la presión arterial
que sobrepasa de forma persistente los 140
- 90 mm Hg. El tipo más frecuente
es la denominada "Hipertensión esencial"
que no tiene causas conocidas, aunque se
sabe que está relacionada con una
serie de factores de riesgo como son la
obesidad, los niveles altos de sodio y de
colesterol en sangre y también con
antecedentes familiares. Hay otros tipos
de hipertensión asociada a diferentes
enfermedades aldosteronismo, síndrome
de Cushing, glomerulonefritis...).
Hipertiroidismo
Enfermedad caracterizada
por la hiperactividad de la glándula
tiroides. La glándula habitualmente
está aumentada de tamaño,
segrega cantidades mayores de las normales
de hormonas tiroideas y los procesos metabólicos
corporales están acelerados. Puede
aparecer nerviosismo, exoftalmos, temblor,
sensación constante de hambre, pérdida
de peso, fatiga, intolerancia al calor,
palpitaciones y diarrea.
Hipo
El hipo es una contracción
súbita del diafragma que sacude el
pecho y provoca la inhalación involuntaria
del aire. El característico sonido
del hipo se debe al descenso del diafragma
y al cierre brusco de las cuerdas vocales.
Generalmente el hipo se debe a indigestión
o a consumo de bebidas gaseosas.
Hipotensión
La hipotensión es
una caída brusca de la presión
sanguínea. No es una enfermedad propiamente
dicha, sino que generalmente es debida a
una incapacidad del corazón para
mantener la presión o por una pérdida
de fluidos. Suele notarse cuando la persona
se incorpora bruscamente (hipotensión
ortostática). Las bajadas bruscas
de tensión se manifiestan por desmayos
acompañados de palidez, pulso débil
y dilatación de las pupilas.
Hipotiroidismo
Se llama hipotiroidismo
al bajo rendimiento de la glándula
tiroides. Sólo unos cuantos casos
son diagnosticados. Los síntomas
más comunes son tez pálida
o amarillenta, exceso de peso y retención
de líquidos, manos y pies fríos,
pérdida del cabello, falta de los
extremos exteriores de las cejas y piel
muy seca. Los enfermos se suelen quejar
de agotamiento.
Hongos
El término micosis
se refiere a cualquier infección
causada por hongos. En función del
hongo responsable existen tres tipos de
micosis: saproficias (causadas por hongos
que habitan en las capas más superficiales
de la piel), dermatofitosis (causadas por
hongos que afectan a estructuras compuestas
por queratina, como piel, pelo y uñas,
en este grupo se encuentran la tiña
y el pie de atleta) y candidiasis (causadas
por Candida albicans, microorganismo que
afecta tanto a la piel como a las mucosas
internas).
En este apartado vamos a referirnos exclusivamente
a las micosis saproficias; en caso de estar
interesado en información sobre tiña,
pie de atleta y candidiasis, le aconsejamos
que visite las páginas referentes
a cada una de estas enfermedades.
Huesos (Osteoporosis)
Es una enfermedad que se
caracteriza por la pérdida de la
masa ósea, de modo que los huesos
se vuelven más frágiles y
en muchos casos se hace difícil mantener
la integridad del esqueleto.
Existen dos tipos de osteoporosis: durante
la menopausia la pérdida ósea
afecta principalmente al hueso trabecular
y las fracturas se producen principalmente
en la columna vertebral, en este caso hablamos
de osteoporosis de tipo I; mientras que
en la vejez la pérdida ósea
afecta principalmente al hueso cortical
y las fracturas se producen principalmente
en la cadera, en este segundo caso hablamos
de osteoporosis de tipo II.